Blog de Viasur Andalucía

Historias y noticias de El Valle

El jueves pasado, 16 de Julio, fue el día de Nuestra Señora del Carmen, un día de celebración a nivel nacional. Muchos pueblos y ciudades hacen de este día la fiesta mayor o llevan a cabo romerías y actos especiales.

Luisa encendiendo la bengala durante la cena, en el Restaurante el Peñón
Luisa encendiendo la bengala durante la cena, en el Restaurante el Peñón

En las zonas de costa, este día se hace aún más especial, porque la Virgen del Carmen es la patrona de los marineros. En Salobreña y Motril (a tan sólo 20 minutos del Valle de Lecrín) todos los barcos salen al anochecer y dan un paseo desde una playa a otra con la Virgen; durante todo el trayecto van tirando cohetes y bengalas. Y a medianoche se termina con el espectacular castillo de fuego desde la playa, con la luz de colores reflejandose en el agua.

A nosotros que nos queda tan cerca, y teniendo en cuenta que la encargada de la empresa es Carmen, siempre nos acercamos hasta la costa para celebrarlo. Este año nos fuimos a Salobreña, a ver los barcos con la Virgen y a cenar en buena compañía. Estuvimos en un restaurante muy auténtico, el Peñón,  justo al borde del mar, enclavado literalmente en el peñón que protege la playa. Su especialidad son los espetos de sardinas, técnica de asar este pescado a la leña ensartado en cañas, un plato típico de la Costa del Sol. También hacen muy bien la paella. Y sobre todo, tienen muy buen vino. Vaya, que nos pusimos finos! Durante la cena, hubo un momento especial: se apagaron todas las luces y todas las mesas se iluminaron con las bengalas que nos habían dado al sentarnos, junto con todos los barcos en el agua y la Virgen presidiendolo todo.

Dani "Dalí" y la vendedora ambulante
Dani “Dalí” y la vendedora ambulante

Luego, al final de la cena apareció una vendedora ambulante, de origen africano, con una bandeja en la cabeza y que hablaba un montón de idiomas, muy simpática, la verdad. Y aprovenchandose ella de nuestro estado después del vino y el cava, consiguió venderle un anillo a Luisa que finalmente le regaló a Carmen; pero la vendedora seguía intentándolo, y casi le vende un par de collares más a Luisa (a ella que no le gustaban nada) y terminó poniendole la bandeja en la cabeza de mi primo Dani, mientras él se creía Salvador Dali, toda una imagen!

En fin, que la noche fue divertida, especial y diferente. Y nos lo pasamos muy bien celebrando El Carmen.

Ron y Carmen durante la cena
Ron y Carmen durante la cena